El Ayuntamiento de Barcelona aumentará las plazas escolares el curso 2017-2018 y, para ello, el Consorci d’Educació debe reorganizar el tablero actual de las escuelas públicas de la ciudad. Una reorganización que en distritos como el de Les Corts se presenta como un auténtico puzzle.

El Ayuntamiento propone traspasar, de forma progresiva, los alumnos de la escuela Ausiàs March, la más antigua de Les Corts, a la biblioteca Can Rosés, todavía por adecuar. El traslado será provisional hasta que se construya la escuela definitiva en la calle Anglesola. Un juego de ajedrez que aumentará el número de plazas de educación infantil pero que no convence ni a padres ni a oposición, que este miércoles ha presentado un plan alternativo.

El foco está puesto en el Ausiàs March pero también en el CEIP Barcelona, Itaca Lavinia y Duran i Bas, cuyas asociaciones de padres y madres (ampas) llevan meses saliendo a la calle ante la falta de espacio y el mal estado de algunas instalaciones. Aunque la gota que colmó el vaso fue el anuncio del cierre paulatino del Ausiàs March para reconvertirlo en instituto.

RÉPLICAS Y CONTRARÉPLICAS

Ante esta situación, ERC, la CUP, Demòcrates, Ciutadans y PP aprobaron, en un pleno extraordinario, un documento con nueve propuestas contrarias a los planes del consistorio. Entre los puntos más destacados, sugieren mantener la preinscripción del grupo completo de P3 del Ausiàs March para el curso 2017-2018; que en el solar en la calle Anglesola se construya un instituto y no una escuela; que la masia Can Rosés se convierta en una guardería en vez de en una escuela provisional y que se resuelvan las necesidades de espacio en centros como el de Barcelona. Un documento de dos páginas que originó un cruce de acusaciones entre los partidos políticos.  

El conseller del PSC, Carlos Hornero, recriminó a Demòcrates y PP que reclamen más inversiones en escuela pública cuando son sus partidos los que tienen responsabilidad presupuestaria desde la Generalitat y el Gobierno central, respectivamente. Marc Faustino, de la CUP, sostuvo que la verdadera necesidad del distrito es la construcción de un instituto, que “hace años que se reclama”. Jordi Castellana de ERC instó al gobierno municipal a invertir más en Formación Profesional y propuso crear una escuela-instituto. Y desde Ciutadans, Pau Guix argumentó que “si todos los representantes políticos y ampas creen que se están equivocando, es para reflexionar”.

Por parte del grupo municipal del PP, Míriam Casanova defendió que “el gobierno del distrito ha de velar por la continuidad del Ausiàs March y solucionar el problema de espacio en las escuelas Itaca, Barcelona y Les Corts”. La portavoz del Grupo Demòcrata también criticó las medidas propuestas en educación e interpeló a los representantes de Barcelon en Comú si eran conscientes de lo que suponía la unión de la oposición.

Durante el turno del regidor del distrito, Agustí Colom defendió la medida que amplía la oferta educativa pública en Les Corts y sentenció que “se han perdido 10 años de gasto público en educación” por las medidas de otros gobiernos tantos locales como autonómicos y estatales. Réplicas y contraréplicas que presenciaron los representantes de las cinco ampas afectadas.

EFECTO MARISTAS

Tras la sesión extraordinaria, la presidenta del ampa del Ausiàs March, Meritxell Lazaro, sostuvo que la aprobación de la propuesta deja clara la unión de oposición y ampas ante un plan sin sentido. Lazaro también defendió que “al Consorci d’Educació y al gobierno municipal les interesa vender titulares políticos al abrir nuevas escuelas” para según ella responder al aumento de demanda de escuela pública frente a la concertada. “Todo viene por el caso Maristas”, puntualizó.  

Pese al debate y la oposición política y social, el equipo de gobierno mantendrá su plan, aunque sostiene que está abierto al diálogo. Todo sea para que en la próxima jugada, el tablero educativo no se vuelva a desestabilizar.