Donde ahora está El Corte Inglés de Maria Cristina hubo un día una cárcel de mujeres. ¿No lo sabías? Es normal, porque hasta ahora solo una pequeña placa en una de las fachadas laterales del edificio recuerda la antigua prisión de Les Corts. Se trata de “un distintivo que pasa absolutamente desapercibido a las miles de personas que cada día se mueven por esta zona de la ciudad”, cuenta María Pilar Molina Javierre autora del libro “La Presó de Dones de Barcelona, Les Corts (1939-1959)”.

Pero parece que ahora va a cambiar. Este miércoles el Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado que convocará un concurso de ideas para diseñar un proyecto de memorial y monumento, señalizando el lugar donde hasta 1955 estuvo la Prisión de Mujeres de Les Corts. El memorial se situará en el chaflán noroeste de las calles Joan Güell y Europa. Esta instalación de un elemento fijo y simbólico es el resultado de una larga lucha de las entidades locales y la memoria histórica que hasta ahora solo habían conseguido instalar provisionalmente en 2014 cinco monolitos diseñados por alumnos de la UB.

Placa actual para recordar la Prisión de Mujeres de Les Corts
Placa actual para recordar la Prisión de Mujeres de Les Corts

El proyecto va a estar coordinado por las áreas municipales de Ecología Urbana y Movilidad, el Instituto de Cultura de Barcelona, la Dirección de Memoria, Historia y Patrimonio y el Distrito de Les Corts. En la primera fase del concurso se seleccionanarán cinco equipos que recibirán el encargo de elaborar una propuesta básica para que después un jurado escoja en una segunda fase el equipo ganador. Este recibirá el encargo de elaborar un proyecto ejecutivo.

El presupuesto asciende a 30.250 euros y los equipos que se presenten al concurso deberán contar al menos con un arquitecto o urbanista y un escultor o licenciado en Bellas Artes. El consistorio explica que la intención es visibilizar “este espacio de represión y encarcelamiento de mujeres, muchas de ellas por motivos políticos".

La Prisión de Mujeres de Les Corts estuvo en funcionamiento entre 1939 y 1955, y fue un espacio para mujeres tras la Guerra Civil. Once presas fueron fusiladas en el Campo de la Bota en esta etapa y en 1955 la cárcel cerró después de que las carceleras de la orden religiosa que gestionaba la institución consiguieran permutar la finca. La zona se transformó rápidamente y en la actualidad solo queda de ella el recuerdo.