Los caminos escolares es un proyecto iniciado en el año 2000 y que permite a los niños obtener autonomía para ir solos a la escuela. Desde su puesta en marcha, ya son 103 los colegios que forman parte de esta red de rutas señalizadas.

Las últimas escuelas en sumarse a la iniciativa son Les Corts, Barcelona, Duran i Bas y Lavínia, las cuatro en el distrito de Les Corts, el único que faltaba por disponer de sus propios camimos escolares. En estos momentos existen otros 47 proyectos que se están preparando.

Desde que se proyecta un camino escolar hasta que se inaugura pasan como mínimo dos años. Durante ese periodo, se realizan estudios y se trabaja con las familias, centros, entidades y comerciantes de la zona para buscar una mayor cohesión social e implicación en la seguridad de los pequeños.

Para aumentar la seguridad de los niños, se utilizan barandillas, se amplían las aceras, se implantan carriles bici, se modifica la frecuencia de los semáforos y se mejora la señalización vertical.

También se reubican contenedores o las paradas del transporte público. El objetivo es que los niños se sientan seguros para ir solos o en grupo al colegio.