Anna Solà, Soledad Real, Teresa Durant, Isabel Vicente o Laia Berenguer son más que nombres propios. Son mujeres que durante la Guerra Civil Española y posterior dictadura franquista pasaron antes o después por la prisión de mujeres en Les Corts. Un gran espacio carcelario que a diferencia de la popular La Modelo, solo vive en el recuerdo de expresas, familiares e historiadores. En su lugar, ahora se alza unos grandes almacenes: El Corte Inglés de Diagonal. Aunque el terreno iba más allá.

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Anna Maria batalla señalando la placa / M.S.

Una placa en un lateral del edificio de El Corte Inglés -en la calle Joan Güell- prácticamente invisible e ilegible para el peatón, cumple su propósito de memoria histórica. Junto a ella, unos tótems situados en la confluencia de la misma calle con Europa recuerda lo que fue ese mismo espacio y las historias de presas políticas y delincuentes que pasaron por ahí durante décadas. El Ayuntamiento ultima un concurso público para encontrar la mejor forma de recordar esta prisión. Familiares, historiadores y entidades, por su parte, hacen lo propio a través un portal online para que se conozca esta parte de la historia que se remonta a mediados del siglo XVIII.

En el terreno de una antigua masía medieval situada en el camino de Les Corts hacia Sarrià, la familia Durán ordenó levantar un edificio con capilla y torre incluida. Pasaría a conocerse como Can Durán o Feló. Tras el uso familiar, el terreno fue pasando de mano en mano hasta que en 1886, las religiosas Dominicas francesas de la Presentación lo convirtieron en el asilo del Buen Pastor. En él, según el historiador Fernando Hernández, acogían a jóvenes descarriadas, para instruirlas y moralizarlas así como a niñas huérfanas o desamparadas socialmente antes de convertirse en la prisión que fue.

ETAPA REPUBLICANA, ETAPA FRANQUISTA

En octubre de 1936, durante la etapa republicana, el terreno de Les Corts dejó de ser un asilo. El Comité de Prisiones de la Generalitat de Catalunya transformó las habitaciones y las aulas en el Correccional General de Mujeres, en sustitución de la prisión de la calle reina Amalia y Ronda de San Pablo.


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“Entonces había pocas reclusas, había un jardín y no había monjas sino funcionarios”, explica Hernández. Todo cambió drásticamente tras la toma de Barcelona, cuando las tropas franquistas hicieron del Correccional su única prisión femenina en la capital catalana. Así, entre enero de 1939 y finales de 1955, miles de mujeres pasaron por la cárcel. Como explica el también profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el pico más alto se registró en agosto del 39, cuando las celdas de la prisión de Les Corts llegaron a retener a más de 1.800 mujeres y 43 niños.

El edificio no había sido habilitado para ser una cárcel y mucho menos, para acoger el volumen de mujeres que llegó a registrar. Además, con el paso de los años, tras la devastadora Guerra Civil, el equipamiento dejó de ser útil para el régimen. Por ello, en el 55 trasladaron de forma provisional a las mujeres que en ese momento estaban presas a la cárcel de La Modelo hasta que en 1968 se construyó la de La Trinitat.


MEMORIA HISTÓRICA

Por su parte, el edificio de Les Corts quedó abandonado hasta que a finales de los 60, el terreno se vendió a una promotora hasta que, finalmente, pasó a manos de El Corte Inglés. La empresa española levantó ahí uno de los grandes almacenes que todavía hoy es una insignia en la capital catalana. Pero no fue hasta hace siete años que el recuerdo traspasó la memoria.

“Pasó toda la dictadura y la transición que no se hablaba de ello hasta que con José Luis Rodríguez Zapatero que aprobó la Ley de Memoria Histórica, se abrieron archivos y claro, los historiadores empezaron a investigar y entonces salió a la luz que existía esta cárcel”, explica Anna Maria Batalla, hija de Anna Solà, una de las expresas políticas de Les Corts.

cartel prision

PRÓXIMO MONUMENTO

Historiadores como el profesor Hernández presentó una tesis sobre estas instalaciones penitenciarias como también haría Pilar Molina. Además, en 2010, el Grup de Dones de Les Corts consiguió colocar una placa explicando el pasado de ese mismo edificio. El texto, en el que se evitó cualquier referencia a la dictadura y represión franquista, tuvo que consensuarse con la dirección de El Corte Inglés. “No quería referencias políticas”, recuerda Batalla.

Dos años después, la profesora Núria Ricart propuso dignificar el espacio y recordar a las mujeres que pasaron por la prisión y fue cuando se decidió instalar cuatro tótems con la historia de la prisión. Además, se ha instalado una señal en la Avenida Diagonal con Joan Güell que indica el camino hacia la prisión así como el que realizaban hacía Camp de la Bota, un espacio situado en el Fórum en el que, durante la dictadura ,fueron ejecutadas 11 mujeres.

carteles direccion carcel