La reordenación de la Ronda del Guinardó en el tramo que va desde la calle Vinyals hasta el Passeig Maragall se ha estrenado con un gran atasco a primera hora de la mañana. Las obras de remodelación se han hecho para permitir el paso del autobús H6 por la Ronda en dirección Llobregat, en lugar del habitual recorrido que hasta ahora tenía por la avenida Mare de Déu de Montserrat. Además, se crea un carril de circulación para vehículos privados en dirección Llobregat.

Decenas de conductores se han encontrado que la reducción a un solo carril de circulación para vehículos privados en dirección Besós se ha convertido en un embudo que ha provocado largas colas hasta el Passeig Maragall, aunque son muchos los que temen que, si el Ayuntamiento no pone en marcha una alternativa, la situación puede ir a peor las próximas semanas, sobre todo porque no se ha previsto ninguna zona de carga y descarga.

Al malestar de los conductores se une el de los vecinos. Por un lado, porque se han suprimido todas las plazas de aparcamiento en Ronda de Guinardó. Y, por otro, porque la supresión del paso del H6 por la avenida Mare de Déu de Montserrat ha generado cierta incertidumbre, sobre todo entre la población de mayor edad, que ahora deberá desplazarse un buen trecho para poder usarlo. Además, a estas dificultades hay que añadir el hecho de que el barrio cuenta con empinadas cuestas que dificultan la movilidad de las personas mayores.