Seis calles emblemáticas de Gràcia han 'olvidado' su nombre. Durante cuatro días, más de 50 placas aparecerán tapadas para concienciar sobre los efectos del Alzheimer, que este jueves celebra su Día Mundial y que en España afecta a 800.000 personas.

Las placas de las calles Francisco Giner, Gran de Gràcia, Goya, Mozart, Travessera de Gràcia y la Plaça de la Vila estarán en blanco durante cuatro días. Para explicar la acción, se han colocado carteles que informan de la campaña y voluntarios de la Fundación Pasqual Maragall difunden la campaña entre los peatones y explican los estudios que realiza esta entidad para investigar y diagnosticar de manera temprana la enfermedad.

La Fundación ”la Caixa” y la Fundación Pasqual Maragall impulsan esta campaña, diseñada por Ogilvy Barcelona, que pretende concienciar sobre los primeros efectos de la enfermedad del Alzheimer: la desorientación y el olvido de nombres comunes.

Complementariamente, también se emiten unos anuncios de radio en los que un GPS va guiando al conductor con indicaciones en las que omite el nombre de las calles. La campaña también está presente en las redes sociales con el hashtag #CallesEnBlanco.

El director de la Fundació Pasqual Maragall, Jordi Camí, ha destacado durante la presentación de la campaña la importancia de “concienciar a la ciudadanía sobre los efectos de una enfermedad que nos puede tocar a todos y que solo podremos detener con más y mejor investigación científica”.

En la misma línea, Camí ha añadido que “es clave avanzar en la identificación precoz y la prevención, para evitar o retrasar la aparición de nuevos casos”. Por su parte, el director creativo ejecutivo de Ogilvy Barcelona, Gabriel García de Oro, ha explicado que “la fuerza de la campaña es encontrarte que las calles por las que paseas habitualmente no tienen nombre y que puedas sentir la angustia que provoca no saber dónde estás exactamente”.

Las personas afectadas por la enfermedad pueden sentirse perdidas en su propia calle, y de esa sensación surge la idea creativa de la campaña, que consiste en “quitar el nombre de algunas calles de Barcelona para que los ciudadanos experimenten en primera persona los primeros efectos del Alzheimer”, añade García de Oro.