Tras la superilla del Poblenou, que en septiembre cumplió su primer año de vida en medio de la polémica que le persigue desde su instalación, el Ayuntamiento de Barcelona iniciará el próximo 9 de noviembre los trabajos para crear la de Sant Antoni, que se ubicará en los alrededores del mercado y que incluye el cruce de las calles Tamarit y Comte Borrell, que se convertirán en una plaza.

El proyecto contempla la creación de una zona pacificada al tránsito que ocupará 26.000 metros cuadrados y que se completará en 2019. Previamente, en abril de 2018, volverá a abrir sus puertas el Mercado de Sant Antoni, una vez finalizadas las obras de reforma.

Las obras de pacificación de los entornos del Mercado de Sant Antoni se realizarán por tramos. Primero el de las calles Comte Borrell y Tamarit, que ocupará una superficie de 10.196 metros cuadrados de plataforma única. La mitad de este espacio corresponde a terreno de los antiguos patios del mercado y la otra mitad a la calzada.

RESTRICCIONES DE TRÁNSITO

Aunque el tráfico seguirá estando permitido en dichas calles, los vehículos deberán circular a una velocidad reducida y compartirán el espacio con las bicicletas. Donde no se podrá circular es en la intersección, que se convertirá en una plaza. Sólo podrán acceder los vehículos que se dirijan a los edificios del entorno.

El segundo tramo corresponde a las calles Comte Borrell -entre Gran Via y Floridablanca-, y Tamarit -entre Viladomat y Calàbria-, y también se actuará en el cruce de Borrell con las calles Manso y Parlament, y en el de Parlament con ronda de Sant Pau y Viladomat.

Las obras en este ámbito tendrán un coste de 871.560 euros y se aplicarán los criterios de las supermanzanas: se priorizarán los espacios para los peatones y las zonas de juego "frente a la movilidad privada", en unos trabajos que se aprobarán y licitarán en abril de 2018.