Aunque parezca mentira, todavía quedan espacios tranquilos y sin turistas en el barrio Gótico de Barcelona. Uno de ellos, que pasa oculto a ojos de la mayoría de vecinos de Barcelona, es el Jardín de la casa Ignacio de Puig, una plaza cerrada situada a 15 metros de las Ramblas.

El Jardín de la casa Ignacio de Puig aparece en Google Maps, pero no se indica por dónde entrar. Existen dos accesos, uno a través del vestíbulo del hotel Petit Palace Boqueria Garden y otro a través de un ascensor ubicado en la calle de n'Aroles.

Originario de 1861, este jardín fue diseñado como parte de un palacete del siglo XIX y está catalogado por el Ayuntamiento de Barcelona como patrimonio de la ciudad, lo que comporta que aunque sea de titularidad privada, el acceso sea público. El horario de visitas va de 10 de la mañana a 19 horas de la tarde y está prohibido el acceso a mascotas.

Entrada al Jardín de la casa Ignacio de Puig por el Hotel / P. A.
Entrada al Jardín de la casa Ignacio de Puig por el Hotel / P. A.

En la fachada del hotel hay una placa del Ayuntamiento de Barcelona que anuncia la existencia del jardín, al que define como romántico y presenta como un espacio verde singular. El edificio anexo, por el que se puede acceder, se utiliza como complejo hotelero desde 1872.

El jardín acostumbra a estar vacío. Algún vecino leyendo o algún cliente del hotel, pero poco más se puede encontrar entre los magnolios, laureles, tilos y ligustros que ocupan el espacio, presidido por una fuente al final del patio. Un lugar lleno de paz en el centro de Barcelona en el que todavía se puede leer o reflexionar sin ser perturbado por el ruido de la ciudad.