Primero fue la retirada de la estatua de Colón. Y ahora la expropiación de la Catedral. A través de un vídeo en las redes sociales, la CUP - Capgirem Barcelona ha vuelto a sorprender a propios y extraños con un anuncio que promete ser polémico.

El próximo jueves, en el pleno del distrito de Ciutat Vella, el grupo municipal propondrá que el Ayuntamiento expropie y proceda a "la socialización forzosa y urgente" de la Catedral. ¿El objetivo? Devolver a los vecinos un plaza "saturada de turismo" y convertir el templo en una escuela de artes escénicas y música y en un economato municipal.

Joan Suqué, el consejero portavoz de la CUP en Ciutat Vella, defiende la expropiación por "el desuso espiritual y religioso original para el que estaba destinado el suelo y la infraestructura de la Catedral", así como por su "contribución implícita y explícita a la gentrificación y masificación turística".

El que será el responsable de la CUP a la hora de defender la propuesta en el pleno considera que la sobresaturación del espacio contribuye a expulsar y dificultar las actividades de la vida diaria de los vecinos. En este sentido, no entiende que el distrito albergue un edificio propiedad de una institución que, según argumenta, "ha estado al servicio de monarquías y burguesías". La polémica en el pleno está servida.