Nuevo capítulo en la lucha contra la droga en el barrio del Raval. Los Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana han desmantelado tres puntos de venta y consumo en las calles Sant Gil y Cardona, siendo esta la tercera redada de las últimas dos semanas. Como había ocurrido en casos anteriores, se trataba de inmuebles ocupados convertidos en puntos de distribución de estupefacientes que ya han sido tapiados para evitar que se repitan situaciones parecidas.

Según ha informado el Grupo de Salut Pública de la Unitat d'Investigació de Ciutat Vella, la actuación se enmarcaba dentro de un dispositivo de vigilancia y seguimiento que pretendía comprobar y recoger el máximo de indicios para certificar que se estaba traficando con sustancias estupefacientes en estos puntos.

Durante la intervención, los agentes han detenido a una persona de 36 años y han identificado a otras 10. Así mismo, los Mossos han comprobado que los inmuebles presentaban claros indicios de su uso como locales para el consumo y la distribución de droga. Entre otros, se han localizado medicamentos que se utilizaban para mezclar la droga, balanzas de precisión, cocaína y 700 euros.

Concentración de vecinos del Raval frente a un punto de venta / @accioraval
Concentración de vecinos del Raval frente a un punto de venta / @accioraval

17 DETENIDOS MÁS

Desde principios de este año, se han realizado 21 entradas a domicilios en el Raval, con la detención de 17 personas, y desde el 26 de julio los dos cuerpos policiales han desmantelado siete puntos de venta.

Ambos cuerpos mantienen dispositivos de seguridad en la zona y tienen abiertas diversas investigaciones alrededor de puntos donde podría haber tráfico de sustancias estupefacientes, por lo que no se descartan detenciones durante las próximas semanas.

EL MAPA DE LOS VECINOS

De hecho, ante el auge del tráfico de drogas en el barrio, el colectivo Acció Raval ya elaboró su propio mapa de puntos de venta, según el cual habría hasta una veintena de puntos de venta en la zona. Además, durante el último mes, los vecinos han convocado varias caceroladas populares delante de cada uno de estos narcopisos para señalar el tipo de negocio que se realiza en su interior.

Fue a raíz de estas proptestas vecinales que la policía pasó a la acción y, en una operación conjunta de Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana, se detuvieron a tres personas que habían ocupado dos pisos del barrio para traficar.